Agustí

Agustí Crusellas fue el fundador de la Escuela para la Vida. 

Nació en Barcelona, en el seno de una antigua familia de payeses propietarios. Se licencia en Ciencias Económicas y Empresariales y durante más de 25 años trabaja en el mundo financiero.

A pesar de tener todo lo que aparentemente se necesita para ser feliz (dinero, buenas casas, un buen trabajo, cultura, relaciones...) no se siente satisfecho consigo mismo.

Con los años inicia una larga búsqueda, deja su trabajo y todo lo que tenía hasta ese momento y se dedica plenamente a conocerse, no de un modo intelectual, sino desde la propia exposición y experimentación vital.

Esta búsqueda le lleva a experienciar y profundizar en varias corrientes, tanto de la Psicoterapia Humanista como de otras fuentes, siendo las principales: Terapia Gestalt, Constelaciones Familiares según la metodología de Bert Hellinger, Programación Neurolingüistica (PNL), Eneagrama - Psicoterapia Integrativa (programa SAT de Claudio Naranjo), Medicina China, Reiki, Proceso Hoffman, recogiendo también las aportaciones de Gurdjieff, del Análisis Transaccional de Eric Berne (sobre todo la Teoría de los Juegos), de las Lecturas Psicoespirituales de Tom Heckel, de la Psicoterapia centrada en el cliente de Carl Rogers... Durante unos años es co-propietario y co-director de un centro de crecimiento personal en Buenos Aires (Argentina).

Viaja por Europa, América del Norte, Centro y Sur, África del Norte y Subsahariana, Asia -varias veces a India, también Turquía y países del Sudeste Asiático-.

Profundiza en el mensaje de Cristo y se abre a otras espiritualidades, sobre todo Budismo y Chamanismo.

Sus propias vivencias, junto con su trabajo acompañando personas, enriquecen su visión sobre los distintos caracteres y situaciones personales, y le ayudan a encontrar el mejor modo de atender a cada persona en su momento presente.

Con todo ello adquiere una profunda comprensión del ser humano, de la relación con lo espiritual y el modo de alcanzar una vida más plena. 


El equipo actual de la Escuela para la Vida seguimos haciendo crecer su legado.